ALCOBA
DIEGO
VELAZQUEZ
HABITACION DE "NO FUMAR"
Esta alcoba fue originalmente el dormitorio de los niños
y tiene
una cama tamaño Queen. Una escalera de piedra conduce a un
tapanco donde hay un sofá-cama y un escritorio.
Como todas las alcobas de "Estrella de Belem", tiene baño
con tina,
ventanas aislantes, piso radiante (calefacción), aire
acondicionado,
televisor con pantalla de cuarzo líquido, internet de alta
velocidad,
caja de seguridad electrónica y teléfono de
marcación directa. El
mobiliario es de estilo campestre francés y está hecho de
madera de
alder, un árbol originario de las islas británicas al que
celtas y
escoceses consideraban sagrado.
El óleo que adorna la habitación es una copia de "La
adoración de los
magos", de Diego Velázquez, obra fechada en 1619, posiblemente
pintada para el Noviciado de Jesuitas de Sevilla. Realizada a los 20
años, seguramente Velázquez utiliza a su familia como
modelo para pintar esta escena. Así, su esposa sería la
Virgen, el Niño Jesús su hija Francisca, Melchor su
suegro, Gaspar el propio artista, y Baltasar un criado, igual que el
paje. No está probado, pero sin duda Velázquez
utilizó modelos vivos, tomándolos directamente del
natural, como hacía Caravaggio, de tal manera que parece que la
escena está sucediendo junto a nosotros. La obra está
marcada por su estilo tenebrista, con fuertes contrastes de luz y
sombra y un colorido oscuro. La composición está
organizada en forma de aspa, colocando en el centro a la figura
principal que es el Niño Jesús, enfajado como
solía ser habitual en aquellos tiempos y casi hasta nuestro
siglo.
Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, pintor barroco
español, nació en Sevilla en 1599. A los once años
inicia su aprendizaje en el taller de Francisco Pacheco donde
permanecerá hasta 1617, cuando ya es pintor independiente. Al
año siguiente, con 19 años, se casa con Juana Pacheco,
hija de su maestro, hecho habitual en aquella época, con quien
tendrá dos hijas. Entre 1617 y 1623 se desarrolla la etapa
sevillana, caracterizada por el estilo tenebrista, influenciado por
Caravaggio, destacando como obras El Aguador de Sevilla o La
Adoración de los Magos. Durante estos primeros años
obtiene bastante éxito con su pintura, lo que le permite
adquirir dos casas destinadas a alquiler. En 1623 se traslada a Madrid
donde obtiene el título de Pintor del Rey Felipe IV, gran amante
de la pintura. A partir de ese momento, empieza su ascenso en la Corte
española, realizando interesantes retratos del rey y su famoso
cuadro Los Borrachos. Tras ponerse en contacto con Peter Paul Rubens,
durante la estancia de éste en Madrid, en 1629 viaja a Italia,
donde realizará su segundo aprendizaje al estudiar las obras de
Tiziano, Tintoretto, Miguel Ángel, Rafael y Leonardo. En Italia
pinta La Fragua de Vulcano y La Túnica de José,
regresando a Madrid dos años después. La década de
1630 es de gran importancia para el pintor, que recibe interesantes
encargos para el Palacio del Buen Retiro como Las Lanzas o los retratos
ecuestres, y para la Torre de la Parada, como los retratos de caza. Su
pintura se hace más colorista destacando sus excelentes
retratos, el de Martínez Montañés o La Dama del
Abanico, obras mitológicas como La Venus del Espejo o escenas
religiosas como el Cristo Crucificado. Paralelamente a la carrera de
pintor, Velázquez desarrollará una importante labor como
cortesano, obteniendo varios cargos: Ayudante de Cámara y
Aposentador Mayor de Palacio. Esta carrera cortesana le restará
tiempo a su faceta de pintor, lo que motiva que su producción
artística sea, desgraciadamente, más limitada. En 1649
hace su segundo viaje a Italia, donde demuestra sus excelentes
cualidades pictóricas, triunfando ante el papa Inocencio X, al
que hace un excelente retrato, y toda la Corte romana. Regresa en 1651
a Madrid con obras de arte compradas para Felipe IV. Estos
últimos años de la vida del pintor estarán
marcados por su obsesión de conseguir el hábito de la
Orden de Santiago, que suponía el ennoblecimiento de su familia,
por lo que pinta muy poco, destacando Las Hilanderas y Las Meninas. La
famosa cruz que exhibe en este cuadro la obtendrá en 1659. Tras
participar en la organización de la entrega de la infanta
María Teresa de Austria al rey Luis XIV de Francia para que se
unieran en matrimonio, Velázquez muere en Madrid el 6 de agosto
de 1660, a la edad de 61 años.