ALCOBA
GHIRLANDAIO
HABITACION DE "NO FUMAR"
Esta alcoba fue originalmente el comedor de la casa y conserva
un bello
cielo de estuco, de estilo afrancesado, de cuyo centro pende un candil
francés de plata, de ocho luces. Tiene una cama tamaño
King, un escritorio, chimenea y un amplio baño, con tina de
hidromasaje para dos personas empotrada en el piso, ducha independiente
y un pequeño jardín interior.
Como todas las alcobas de "Estrella de Belem", tiene
ventanas aislantes, piso radiante (calefacción), aire
acondicionado,
televisor con pantalla de cuarzo líquido, internet de alta
velocidad,
caja de seguridad electrónica y teléfono de
marcación directa. El
mobiliario es de estilo campestre francés y está hecho de
madera de
alder, un árbol originario de las islas británicas al que
celtas y
escoceses consideraban sagrado.
El óleo que adorna la habitación es una copia de "La
adoración de los pastores" de Ghirlandaio, pintado para la
capilla Sassetti, de Santa Trinita, en Florencia.
Ghirlandaio, sobrenombre de Domenico di Tommaso, fue un pintor
florentino que trabajó para los Médici; su trabajo estuvo
muy cercano a las posturas más conservadoras del pintor como
artesano y empresario. Se formó en el taller de Baldovinetti y
en el de Verrocchio, donde conoció a Leonardo da Vinci.
Allí desarrolló un estilo sólido, materialista y
algo anticuado si lo comparamos con algunos de sus coetáneos
como el propio Leonardo o Botticelli. Formó su propio taller con
dos de sus hermanos pequeños, Benedetto y David. Entre sus obras
más importantes se cuenta el ciclo de frescos sobre la vida de
María, pintados para la iglesia de Santa Maria Novella en
Florencia, que llevó a cabo entre 1486 y 1490 por encargo del
poderoso Giovanni Tornabuoni, socio de los Médici. El artista
retrató a la esposa de Giovanni, Lucrezia Tornabuoni y a su
hija, la hermosa Giovanna. El estilo de Ghirlandaio es francamente
profano incluso en los temas religiosos: el pintor ambientó
todas sus escenas sagradas en el interior de las lujosas casas de los
burgueses más acaudalados de Florencia. Por ello se le considera
el mejor cronista de las costumbres y la vida de su época. Hay
también obras de Ghirlandaio en Pisa, San Gimignano y la Capilla
Sixtina, donde acudió con otros importantes pintores en la
embajada que los Médici enviaron al papa para decorar esta
iglesia. Otra faceta de su trayectoria pictórica muy celebrada
fueron sus retratos, de entre los que destaca el titulado Anciano con
su nieto. Además, Ghirlandaio fue el maestro de Miguel
Ángel y su hijo Ridolfo fue amigo y compañero de Rafael,
aparte de un buen retratista.